Las telecomunicaciones en el entorno digital

Debido al auge del Internet, la explosión de las redes sociales y el avance de la telefonía móvil con sus teléfonos inteligentes, se está generando un cambio trascendental en los hábitos de comunicación de las personas.

Hemos sobrepasado por mucho todas nuestras proyecciones y expectativas en esas áreas,  ya el tema no es la cantidad de usuarios conectados o cuánto tiempo lo están. Hemos pasado de un mundo de un dispositivo por persona a estar conectados de forma simultánea a través de múltiples pantallas, por persona; de una única conexión por cable en el hogar a numerosas conexiones inalámbricas en todas partes, velocidades cada vez más rápidas y al uso del Internet permanente a través de dispositivos móviles.

Vivimos en la era de la generación de contenidos: texto, imágenes, audios y videos. Cada vez son más y mayores los paquetes de data que se publican en la red por segundo.

Vemos cómo, el viejo modelo basado en un servicio por dispositivo va desapareciendo y quedando desplazado por los servicios basados en lo que la red puede ofrecer al usuario en varios dispositivos. Vivimos en la era de la generación de contenidos: texto, imágenes, audios y videos. Cada vez son más y mayores los paquetes de data que se publican en la red por segundo. Esto trae consigo un aumento exponencial en el acceso las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Los contenidos de multimedia bajo demanda empoderan al usuario y lo liberan de los esquemas de contenidos programados, ahora el usuario decide cómo, cuándo y dónde consume los contenidos que le interesan. Más allá, los usuarios se han convertido en productores proactivos de contenidos y noticias de lo que sucede a nuestro alrededor. Así mismo, nuestro mundo se está volcando hacia un esquema de uso de infraestructura compartida. Pocos años atrás, se debatía si las empresas y los consumidores estarían dispuestos a utilizar servicios publicados en la nube, se planteaba que esto era fundamental para hacer que la conectividad fuese más relevante.

Hoy en día, vemos individuos y empresas de todos los tamaños utilizando estos servicios, almacenando y procesando datos. Cada vez son más los usuarios de software como servicio (SaaS). Incluso, vemos claramente que aquel debate de ayer se ha transformado. Hoy nos preguntamos, ¿Qué servicios debemos desarrollar, cuáles utilizar y cuáles no?  Ya estamos conectados en todo momento, el Internet es parte de lo que somos, es una necesidad y forma parte de nosotros. Se ha convertido en una herramienta imprescindible que usamos desde que nos levantamos hasta acostarnos.

Estos cambios suponen una amenaza para el modelo actual de las telecomunicaciones. A partir de la desvinculación entre el dispositivo y los servicios, en poco tiempo la comunicación de voz no estará atada a un equipo, no tendremos que contratarlo al operador tradicional y  será sólo uno de muchos canales por los que nos comunicaremos.  Esto también presenta una oportunidad aún mayor. Vemos que se avecina un futuro marcado por el potencial de conectar millones de dispositivos, múltiples tipos de aparatos para diversos  usos, algunos ni siquiera existen, pero esto hará necesario que los servicios sean multi-dispositivo y los dispositivos sean multi-red, permitiendo a las operadoras protagonizar este  momento.  Advertimos el desarrollo de plataformas basadas en software contextual y multi-plataforma.  Como ya dijimos, no solo los dispositivos son móviles, los servicios también lo son. La movilidad tiene un nuevo significado cuando los servicios sean portátiles como los contenidos lo son hoy.

En la actualidad, hay muchos servicios asignados a dispositivos específicos, como el cable TV a la residencia. Por ejemplo, si vas a la casa de un amigo sólo tienes acceso a la programación que este ha contratado. En cambio, seremos capaces de autenticarnos en el dispositivo de este amigo y recibir nuestros propios servicios. Tal es el caso con dispositivos como el Apple TV, Google TV, las consolas de juego, entre otras.  Anticipamos la llegada de plataformas abiertas de aplicaciones para televisores inteligentes, tal y como descargamos apps a nuestros teléfonos inteligentes, podremos descargar aplicaciones que apalancadas al Internet nos brinden todo tipo de contenido, transacciones y servicios.  Esto también aplicará a los servicios de empresas, aplicaciones de voz, sistemas de colaboración basados en la nube. La empresa será capaz de definir lo que podrá acceder un usuario en base a su ubicación, su rol y el tipo de dispositivo que usa.

Esto significa que cada vez más servicios de las empresas y de individuos se convertirán en portátiles. Supone una expansión acelerada del mercado de dispositivos y la oportunidad para las empresas de telecomunicaciones de aumentar su oferta de valor a través de la entrega de servicios en multi-plataformas de contenidos, aumentando así su participación en este mix.